¿Qué significa “tasa fija”?
¿Conviene tasa fija o tasa variable?
La elección depende de tu perfil y de cuánto riesgo quieras asumir:
- Elegí tasa fija si preferís estabilidad. Al "congelar" el costo del dinero desde el día uno, las reglas son claras: el interés de la primera cuota será igual al de la última. En contextos de inflación, esto te beneficia porque el peso de la cuota suele ser cada vez menor en relación con tus ingresos.
- Elegí tasa variable (o UVA) si buscás una cuota inicial más baja, teniendo en cuenta que el capital se ajusta según la inflación o algún otro índice. Es una opción para quienes apuestan a que sus ingresos le ganen o empaten al índice de precios.
En resumen, depende del contexto y tus necesidades. Los préstamos a tasa fija te ofrecen estabilidad y son ideales en escenarios de inflación o incertidumbre económica, mientras que los de tasa variable están sujetos a los cambios del mercado financiero.
¿Qué significa “cuota fija”?
Es muy común confundir este concepto con el de “tasa fija”, pero entender su diferencia te va a ayudar a leer mejor tu contrato:
- Tasa fija: es el porcentaje (el costo) que el banco te cobra por prestarte el capital. Al ser fija, ese número no se mueve.
- Cuota fija: es el monto final en pesos que transferís o te debitan cada mes.
En Argentina, la mayoría de los préstamos personales utilizan el sistema de amortización francés. Gracias a este método, si la tasa es fija, la cuota de tu préstamo también se mantiene constante durante todo el plazo (salvo pequeños ajustes en seguros o impuestos).