Importante
4 métodos de ahorro de dinero
Si bien no hay una sola fórmula mágica, existen varias metodologías de ahorro conocidas que te ayudan a estructurar tus finanzas.
1. La regla 50/30/20
Es uno de los métodos de ahorro más simples y consiste en dividir tus ingresos netos de la siguiente manera:
- 50% para necesidades básicas: Alquiler, servicios, comida y salud.
- 30% para gastos variables: Salir a comer, ropa y todos los “gustitos".
- 20% para el ahorro: Va directo a tu fondo de reserva o inversión.
2. El preahorro
En lugar de ahorrar lo que te queda a fin de mes, separás el dinero ni bien cobrás en tu cuenta sueldo. Es como un "impuesto" que te pagás a vos a principio de mes y que te va a servir para cumplir metas en el futuro.
3. Kakebo
Es un método japonés que consiste en anotar todos tus gastos en un cuaderno para tomar conciencia real de tu flujo de dinero. Cada gasto, por más pequeño que sea, debe anotarse dentro de una sección específica (ropa, alimentación, ocio).
4. El método de los sobres
Consiste en juntar todo lo que ganaste en el mes y repartirlo en diferentes “sobres”, cada uno destinado a un gasto específico: alquiler, compras, pago de servicios, etc. Luego, los sobres se ordenan de gastos más a menos importantes, dejando para el final aquellos que podés reducir o eliminar (ocio, ropa, delivery de comida, etc.).
Aunque hoy se usa menos el efectivo, la lógica se mantiene: podés replicar este sistema digitalmente usando planillas o herramientas de organización financiera para asignarle un límite a cada categoría. El objetivo de este método es ahorrar el 10% de tus ingresos mensuales.
¿Cuál es la mejor forma de ahorrar?
No existe una forma de ahorrar que sea “la mejor” universalmente, por lo que conviene pensar para qué, cuánto y a cuánto tiempo querés ahorrar vos. Para eso, te recomendamos:
- Definir una meta: Para armar tu plan de ahorro, pensá para qué querés ahorrar concretamente como, por ejemplo, para refaccionar tu casa o planificar un viaje. También podrías pensar en armar un “fondo de emergencia”, cuyo propósito es cubrir entre 3 y 6 meses de tus gastos fijos.
- Fijar un monto y plazo: Porque no es lo mismo ahorrar para comprar un celular que para un auto o refacciones en tu casa. Es recomendable comenzar con metas chicas y, poco a poco, hacerlas crecer con plazos más amplios hasta cubrir objetivos a corto, mediano y largo plazo. Por ejemplo, a medida que pasan los años, está bueno ir pensando en cómo tener un colchón de dinero extra para cuando te jubiles.
- Usar el sistema financiero: Tener la plata "en el colchón" hace que pierda valor, mientras que usar una caja de ahorro te permite mantenerla segura y lista para invertir. Si sos cliente BBVA, podés consultar tus opciones en nuestra página de inversiones.
¿Cómo organizar tus gastos e ingresos?
Una vez que hayas organizado tus objetivos, deberías pensar cuánto podés ahorrar: para eso, tenés que organizar tus gastos personales para saber a dónde se va tu plata. Recordá incluir no solo los gastos fijos mensuales y las cuotas de las deudas, sino también los “gastos hormiga”.
Los “gastos hormiga” son esos consumos pequeños y casi imperceptibles que, sumados a lo largo del mes, se van amontonando y terminan ocupando gran parte de tu presupuesto. Pueden ser, por ejemplo, el café de todas las mañanas, pedir comida seguido o las suscripciones que no usás. Con solo recortar algunos de tus gastos hormiga, ¡ya tenés un primer monto de ahorro!