Cómo cambiar de banco en 3 pasos
Si bien cada caso tiene sus particularidades, el proceso estándar para pasarse de un banco a otro se resume en estos puntos:
- Abrí tu nueva cuenta: Asegurate de tener el alta en el banco nuevo antes de cerrar la cuenta anterior (por lo general, podés abrir tu cuenta sueldo online). Recordá modificar tus pagos de servicios y débitos automáticos para que se debiten de tu cuenta nueva.
- Identificá tu CBU y alias: Estos son los datos básicos de tu cuenta. Los vas a necesitar para informar el cambio y que el dinero llegue y se debite del lugar correcto.
- Avisá dónde querés cobrar: Esto varía según si querés cambiar de banco para cobrar tu sueldo o pasarte para cobrar tu jubilación. ¡Te contamos ambos casos en la siguiente sección!
¿Cómo cambiar de banco si trabajás en relación de dependencia?
Tenés derecho a elegir tu banco y ya no hace falta que tu empleador abra la cuenta por vos. Podés abrir tu propia cuenta sueldo y luego simplemente informar el nuevo CBU a tu empresa. Si querés conocer el paso a paso para hacer este cambio, te recomendamos leer nuestra guía sobre cómo pasar tu sueldo a otro banco.
Importante: Si bien podés tener varias cajas de ahorro, recordá que el beneficio de cuenta sueldo solo aplica a la cuenta donde efectivamente recibís tus haberes. En las demás, podrías tener costos de mantenimiento si no cumplís ciertos requisitos.
¿Cómo cambiar de banco si cobrás una jubilación o pensión de ANSES?
El cambio de banco en ANSES se gestiona de forma online (en su web), presencial (con turno) o por teléfono. Tené en cuenta que el cambio puede demorar hasta 90 días en impactar. Si estás buscando una guía paso a paso, te sugerimos leer nuestra nota sobre cómo cambiar de banco para cobrar la jubilación.
¿Por qué cambiar de banco?
¿Qué hay que considerar antes de cambiar de banco?
Antes que nada, es clave que compares tus opciones y no te quedes solo con la cercanía de la sucursal. Hoy, la clave está en los beneficios y ahorros reales:
- Costos de mantenimiento: Buscá cuentas bonificadas (es decir, que sean gratuitas), como la cuenta sueldo o una caja de ahorro.
- Beneficios y reintegros: ¿El banco te devuelve plata en el supermercado o en tus salidas a restaurantes? Por ejemplo, en BBVA tenés muchísimos beneficios en gastronomía y podés acceder a preventas y cuotas en conciertos.
- Programas de beneficios: Informate acerca de programas como las Millas BBVA, a través de las cuales tus consumos con tarjeta de crédito te acercan a tu próximo viaje o experiencia exclusiva.
- Atención digital: Una app robusta te ahorra horas de trámites y te permite gestionar todo desde tu celular.