Créditos vs. préstamos: la diferencia principal
La diferencia entre un crédito y un préstamo está en cómo recibís la plata y qué intereses pagás. En un préstamo, recibís el total del dinero al inicio y pagás intereses por todo el monto; en un crédito, tenés la plata disponible para usar y solo pagás intereses por lo que efectivamente utilices.
Si estás pensando en financiar un proyecto, es muy común que escuches estos términos como si fueran lo mismo. Sin embargo, elegir el adecuado puede hacer una gran diferencia en tu economía personal y en cómo administrás tus cuotas.
¿Qué es un préstamo personal y cómo funciona?
Un préstamo es un acuerdo donde el banco te otorga un monto fijo de una sola vez y vos te comprometés a devolverlo en cuotas mensuales durante un tiempo determinado. Es ideal para cuando ya sabés exactamente cuánto vas a gastar.
En Argentina, se suele utilizar el sistema de amortización francés, donde las cuotas son fijas durante todo el plan, aunque al principio devuelvas más intereses y menos capital.
¿En qué se diferencia un préstamo personal de otros tipos de préstamos?
Existen distintas opciones según lo que necesites:
- Préstamos personales: ideales para viajes, equipar la casa o gastos generales. En BBVA, podés pedir hasta $40.000.000 online (o $70.000.000 en sucursales) y pagarlo en hasta 72 meses.
- Préstamos prendarios: específicos para comprar un auto o moto, donde el vehículo queda como garantía. En BBVA, ¡podés financiar hasta el 85% del valor del vehículo (hasta $55.000.000)!
- Créditos hipotecarios: aunque lleven la palabra "crédito", funcionan como préstamos de largo plazo para comprar o construir tu casa. En BBVA, tenés la opción de financiar hasta el 80% del valor de la vivienda y pagarlo en hasta 30 años.
- Préstamos para fines sostenibles: podés usarlos para financiar la compra de bienes y servicios sostenibles. En BBVA, podés pedir hasta $70.000.000 con tasa fija y devolverlo en hasta 60 cuotas.
¿Qué es un crédito bancario y para qué sirve?
A diferencia del préstamo, el crédito (o línea de crédito) es una cantidad de dinero que el banco pone a tu disposición. No tenés que usarla toda de golpe, sino que podés ir retirando lo que necesites hasta llegar al límite asignado.
La gran ventaja del crédito es que es flexible y reutilizable: si no usás el dinero, no pagás intereses y, a medida que vas pagando lo que usaste, ese cupo se vuelve a liberar sin tener que pedirlo de nuevo.
La tarjeta de crédito: el ejemplo más claro
El caso más común es la tarjeta de crédito: tenés un límite de compra y decidís cuánto usar cada mes. Además, solo pagás intereses por el saldo que no canceles o por las compras en cuotas.
Cuadro comparativo entre préstamos y créditos
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Característica
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Préstamo
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Crédito (línea/tarjeta) |
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Entrega del dinero |
Total, al inicio |
Gradual, según necesites |
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Intereses |
Sobre el total prestado |
Solo sobre lo que usás |
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Plazo
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Fijo (meses o años)
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Suele ser renovable
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Uso ideal |
Proyectos planificados (reformas, viajes, compra de bienes durables)
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Gastos del día a día, compras inesperadas o tener un respaldo siempre a mano |